Enrique Bunbury nos llevó por el Huracán hacia el Estadio GNP

Bunbury regresó a la Ciudad de México junto con el Huracán Ambulante para presentarse en el Estadio GNP Seguros

Por: Xareny Lemus 
Enrique Bunbury ofreció una presentación en el Estadio GNP de la Ciudad de México con su gira ‘Huracán Ambulante 2025‘. En una noche repleta de emociones, recuerdos y rock, Enrique Bunbury brindó un concierto memorable, señalando su anhelado regreso a México después de más de dos décadas de ausencia. Pese al fuerte tráfico y la lluvia continua en el este de la ciudad, miles de seguidores no se desanimaron. Desde primera hora, se reunieron en las cercanías del lugar para volver a ver al ex vocalista de Héroes del Silencio.

La espera fue recompensante: Poco más de las 21:30 horas, las luces se apagaron y los gritos no se hicieron esperar. La noche comenzó con “El Club de los Imposibles”, que incendió los sentimientos de los más de 60 mil espectadores que abarcaron el estadio. Le siguieron canciones como “De Pequeño” y “El Extranjero”, en las que se entrecruzaron generaciones de fanáticos que entonaban cada verso con intensidad. Bunbury, leal a su estilo, fusionó las melodías clásicas que definieron su trayectoria con los temas más actuales de su disco Cuentas Pendientes. “Para llegar hasta aquí” fue una de las canciones recientes que más vínculo creó, mientras que “Infinito” y “Solo si me perdonas” incendiaron los recuerdos de los espectadores, causando un estruendo de aplausos y coros en masa.

La conclusión del concierto no pudo resultar más conmovedora. “Viento a favor” preparó las bases para una de las melodías más anticipadas por los mexicanos: “El Jinete”, un tributo al mítico José Alfredo Jiménez, que el artista español ha adoptado en cada recorrido por México. El público se rendió completamente ante su actuación, entre aplausos, luces de teléfonos móviles y lágrimas de emoción. Finalmente, el broche de oro recayó en “… Y al final”, la melodía con la que Bunbury acostumbra a despedirse del público de México. Los presentes, emocionados y entregados, cantaron a gran velocidad mientras el escenario se inundaba de luces y aplausos sin fin.