
La banda argentina tributo a Oasis regresa a México con siete fechas agendadas
¡Regresaron las entrevistas! Luego de una breve pausa, retomamos nuestro espacio para compartir nueva música, anécdotas, noticias e información sobre próximos conciertos en Ciudad de México. Hoy, en una muy calurosa tarde, tuve oportunidad de platicar con Mauro del grupo argentino OEISIS (así es, tributo a Oasis). Dense esta entrevista y si pueden, también vayan al show. Les prometo que es muy diferente a algún tributo que se arma en bares de mala muerte con cubetazos de $150 y cigarros Pall Mall de pepino.
Un gusto poder saludarte, Mauro. Qué bueno tenerlos de vuelta en Ciudad de México
Mauro: Muchas gracias, el gusto es mío. La verdad es que siempre es un placer volver a Ciudad de México, porque desde la primera vez sentimos una conexión muy especial con la gente, nos recibe su calidez, la energía, el cariño. Cada vez que venimos lo disfrutamos muchísimo, no solo arriba del escenario, sino también caminando la ciudad, conociendo, sintiendo ese ambiente que es muy especial.
Es la segunda vez que vienen con este show, ¿no?
Mauro: Sí, exacto. Como banda, el año pasado hicimos tres fechas en México, y una de ellas fue justamente aquí en Ciudad de México. En esa ocasión llevamos un concepto muy específico: recreamos el show de Knebworth del 96, que es un momento icónico en la historia de Oasis. Lo trabajamos con muchísimo detalle: el vestuario, los diálogos entre canciones, la actitud en el escenario, el sonido… todo estaba pensado para que la gente sintiera que estaba viviendo ese concierto en vivo, como si viajara en el tiempo. Ahora nos enfocamos en la etapa de los años 2000 a 2002, que tiene otra identidad completamente diferente. No es un show específico, sino una mezcla de referencias de varios conciertos de esa época. Cambia el sonido, cambia la estética, cambia incluso la energía. También incluimos canciones que no tocamos la vez pasada, así que para la gente que ya nos vio, va a ser una experiencia nueva.
Antes era más crudo, y ahora más melódico…
Mauro: Sí, totalmente. La etapa de los 90 era más directa, más agresiva, con un sonido muy cargado, más “ruidoso” por decirlo de alguna forma. En cambio, en los 2000 la banda empezó a trabajar más las melodías, a darle más espacio a cada instrumento, a que las guitarras se entiendan mejor. También empezaron a aparecer más elementos como sintetizadores y pianos, lo cual le dio otra textura al sonido. Ese cambio para nosotros es muy interesante de interpretar, porque no es solo tocar las canciones, es entender el contexto, la evolución de la banda, cómo se paraban en el escenario en cada época. Entonces lo que hacemos es tratar de trasladar todo eso al show, para que la gente no solo escuche la música, sino que también perciba esa transformación.
Llevan ya casi 11 años como tributo ¿En qué momento se dieron cuenta de la importancia de hacer esto con tanto detalle y respeto?
Mauro: Desde el principio tuvimos una filosofía: si vas a hacer algo, hazlo con amor y hazlo bien. No importa si es música o cualquier otra cosa en la vida. Yo antes de dedicarme a esto tuve otros trabajos que no necesariamente me apasionaban, pero siempre intenté dar lo mejor de mí. Cuando decidimos hacer un homenaje a Oasis, que es una banda tan importante, entendimos que no podía ser algo a medias. No era “probemos a ver qué pasa”, sino hacerlo en serio desde el primer momento. Obviamente al inicio teníamos menos experiencia, pero sí teníamos esa intención clara. Con el tiempo fuimos evolucionando. Empezamos a investigar muchísimo, a ver videos, entrevistas, conciertos. Y algo muy importante fue ver material no oficial, porque ahí encuentras cosas que no están en los documentales o en los videos producidos: gestos, miradas, momentos más humanos. También arrancamos como muchos, tocando en bares para muy poca gente, pero incluso ahí manteníamos el mismo nivel de compromiso. Para nosotros no hay diferencia entre tocar para dos personas o para cuatrocientas. Siempre fue con la misma seriedad. Por eso el look, el sonido, el idioma, todo está pensado para construir esa ilusión de viaje en el tiempo.
¿Hay algún detalle específico que consideres importante y que la gente aún no haya notado?
Mauro: Más que un detalle puntual, creo que es una forma de mirar las cosas. Cada persona percibe algo distinto. Lo que para mí es importante, quizá para otro no lo es tanto. Entonces no se trata de copiar exactamente un gesto o una postura, porque eso muchas veces se ve forzado. Para mí el verdadero trabajo está en entender la esencia desde un lugar más profundo, incluso psicológico. Cómo se comunica Liam, cómo se para frente al público, qué transmite con la mirada, con el silencio. Eso no se puede copiar de forma mecánica, hay que internalizarlo.
La gente también conecta con ustedes como personas, no solo con el personaje ¿Cómo ha sido esa experiencia?
Mauro: Eso es algo que me sorprendió muchísimo, sobre todo en México. Sentí desde la primera vez que la gente no solo se quedó con el homenaje, sino que quiso conocer quién estaba detrás. En un M&G, por ejemplo, había gente gritándome “ya eres mexicano”, con una emoción muy genuina. Eso en Argentina no nos pasa tanto, o al menos no de la misma forma. Acá hay una conexión muy emocional, muy cercana. Nosotros somos muy conscientes de que arriba del escenario representamos a Oasis, pero abajo somos personas completamente normales. Yo no voy a adoptar en mi vida diaria la personalidad de alguien que en realidad no conozco personalmente. Pero sí, como artista, quiero que cuando me veas en el escenario lo sientas real. Y cuando me conoces fuera de ahí, te das cuenta de que soy otra persona, y muchas veces eso genera una conexión aún más linda.

También hay esta supuesta rivalidad entre México y Argentina ¿Cómo lo ves?
Mauro: Yo creo que esa rivalidad existe más en redes sociales o en el fútbol que en la vida real. Cuando te encuentras cara a cara con una persona de otro país, te das cuenta de que no hay tal rivalidad. Somos muy parecidos, compartimos idioma, emociones, formas de ver la vida. Al final, la música une mucho más de lo que separa. Y todo lo demás muchas veces responde a intereses externos, a cuestiones que no tienen nada que ver con el arte. Para mí lo importante es quedarnos con lo humano, con lo que nos conecta. Es como dijo Maradona: “La pelota no se mancha”. Bueno, la música tampoco debe mancharse.
Ahora vienen con una gira de varias fechas en México ¿Qué es lo más complicado y lo que más gozan?
Mauro: Es un desafío grande, porque implica logística, traslados, cansancio… pero al mismo tiempo es lo que más disfruto. Cada show es distinto, aunque el repertorio sea el mismo. Y eso se debe al público. Nosotros vamos con una estructura preparada, pero la energía del lugar, lo que pasa en el momento, lo que grita alguien, lo que se genera en el ambiente, hace que todo cambie. Incluso dentro del show, como estamos interpretando personajes, eso nos permite reaccionar de formas distintas cada noche. Siempre decimos que esto es de fan a fan. Nosotros somos fans de Oasis que decidimos expresarlo desde el escenario, pero el público es fundamental.
Vi que coincidieron con Santiago Motorizado en un show de Oasis ¿Cómo fue ese momento?
Mauro: Fue una situación muy espontánea y muy linda. Los chicos lo vieron primero entre la gente y él mismo nos reconoció como OEISIS, lo cual ya de entrada fue increíble. Después, cuando tuve la oportunidad de acercarme, le dije: “Santi, soy Mauro de Oeisis”, y él me respondió que ya me conocía, con toda la buena onda. Nos dimos un abrazo, nos sacamos la foto que después se vio en redes, y desde ahí empezó a generarse una conexión más cercana. Ese tipo de momentos son los que abren puertas, porque al final esto también se trata de compartir la música desde un lugar genuino. Nosotros ya hemos tenido experiencias así: por ejemplo, estuvimos en Argentina con Dillom, y él se subió a cantar un tema con nosotros. Fue algo muy natural, muy orgánico, y también muy especial. Entonces, si eso ya pasó con Dillom, ¿Por qué no podría pasar con Santiago en algún momento? Sería increíble. Y también, como bien decías, estaría buenísimo que en una próxima vuelta a México se dé algo con algún artista mexicano.

Muchísimas gracias por tu tiempo ¿Algo más que quieras agregar?
Mauro: Gracias a ustedes. Solo recordar que esto es de fan a fan, que cada show es único y que realmente tratamos de dar lo mejor en cada presentación. Y, sobre todo, agradecerle a la gente por seguir confiando en nosotros, por acompañarnos en este viaje y por hacer que todo esto tenga sentido.

