
Se han convertido en una de las bandas nacionales más destacadas
Por: Mauricio Lugardo
Recuerdo aquel lejano agosto de 2016. La fila rodeaba el extinto Plaza Condesa, el aire se sentía eléctrico entre botellas de cerveza y una marea de jóvenes uniformados con pantalones blancos y playeras azules. En ese entonces, el tema de conversación era un video musical bizarro e hipnotizante: una chica inadaptada, un baile de graduación y un plot twist tan inesperado como verla transformarse en un alien al final, ya se hablaba sobre el Tropipop, y canciones en japonés… Así fue el concierto y así se sentían los días de Río Salvaje, el segundo álbum de Little Jesus. Era el festejo por un lanzamiento que, sin saberlo, se convertiría en el mapa sentimental de muchos de nosotros.
Dicen que cuando una canción cumple diez años se vuelve un clásico, y este disco está lleno de ellos. Himnos como “La Magia”, “TQM” y “Mala Onda” no solo marcaron la trayectoria de los Lirul Yisus, sino que se quedaron a vivir en nuestros playlists de vida. Como recomendaciones personales están “Nuevo México”, “Golden Choice” y “La Luna”, verdaderos viajes sonoros con recorridos electrónicos y texturas suaves que nos enseñaron que algo bien hecho podría sonar a galaxia y a futuro.Este álbum no fue un paso más en su carrera; fue la declaración de independencia de una banda que se atrevió a experimentar. Río Salvaje representó la madurez de su “tropipop” hacia un sonido más psicodélico y ambicioso. Fue el disco que los sacó de las salas pequeñas para llevarlos a los festivales más grandes, demostrando que en la Ciudad de México se estaba cocinando una identidad musical propia y sofisticada. Tras conquistar los escenarios más imponentes del país —desde el Pepsi Center y el Palacio de los Deportes o mejor dicho el Palazzo, hasta el escenario principal del Vive Latino—, la banda decide volver al origen, a la cercanía que solo se siente cuando tienes al artista a unos metros de distancia.
Esta nueva residencia en la CDMX no es solo una serie de conciertos; es una celebración íntima en el Lunario del Auditorio Nacional los próximos 3, 4 y 5 de junio. Serán tres noches (o quizás más, porque el amor de la ciudad nunca parece bastar) donde el álbum sonará de principio a fin, rescatando esas joyas que pocas veces tocan en vivo. Y como los buenos tiempos se comparten con amigos, el festejo será total con el regreso de bandas que han crecido junto a ellos y nosotros: el esperado retorno de Big Big Love, la energía imparable de Los Blenders de Coapa y, por supuesto, el romance desenfrenado de Los Románticos de Zacatecas. Si quieres ser parte de este viaje en el tiempo, la preventa Banamex arranca hoy, 2 de marzo, a través de Ticketmaster. Te recomendamos correr, porque estas noches en el Lunario prometen agotarse en cuestión de minutos.Esta es una invitación de fan a fan. Es la oportunidad de detener el tiempo y volver a ese 2016 donde todo parecía posible, donde éramos veinteañeros y no le teníamos miedo a nada, no es solo ir a un concierto, es abrazar esa versión de nosotros que se enamoró de estas canciones por primera vez.
Nos vemos ahí, con los pantalones blancos bien puestos, para demostrar que la magia no solo no ha muerto, sino que hoy brilla más fuerte que nunca. Hagamos que el río vuelva a ser salvaje una vez más. Los TQM Little Jesus.

