Texto: Brandon Díaz de León / Fotos: OCESA – César Vicuña
El último encuentro de Robbie Williams con la Ciudad de México ocurrió en 2023, durante el festival Tecate Emblema. Por eso, ya era más que necesaria una visita en solitario del británico, quien anoche ofreció la primera de sus tres presentaciones programadas en el país: el 7 y 8 de octubre en el Palacio de los Deportes y el 10 de octubre en el festival Pulso GNP, en Querétaro.
Robbie Williams, un ‘showman’ en toda la extensión de la palabra
Pasadas las 21:00 horas comenzaron a sonar los primeros acordes del ‘Britpop World Tour’. Los músicos de Robbie tomaron sus posiciones en el escenario, acompañados por las bailarinas que dieron paso al protagonista de la noche, quien apareció con vestimenta escarlata

‘Let Love Be Your Energy’ y ‘Rocket’ fueron los temas con los que Robbie dio la bienvenida al público: “My name is Robbie fucking Williams”, exclamó ante las 18 mil almas presentes, muchas de las cuales acudieron con atuendos inspirados en el cantante. Entre máscaras de mono en honor a su película biográfica, playeras con la leyenda ‘Robbie’ al más puro estilo de Oasis y decenas de carteles levantados por los asistentes, el cariño de la audiencia mexicana se hizo notar desde los primeros minutos.
El clásico (y, para algunos que nacimos en los noventa, aterrador por momentos) ‘Rock DJ’ no tardó en aparecer, manteniendo las voces del público a todo volumen. Y es que Robbie Williams es precisamente eso: un artista que busca entretener más allá de la música. Durante el espectáculo se dio tiempo para compartir varias anécdotas, casi como si ofreciera una rutina de stand-up, en la que la palabra “intritinimiento” apareció en varias ocasiones gracias a sus esfuerzos por comunicarse en español.
Más allá de sus cualidades como cantante y bailarín, Williams reafirmó uno de sus mayores talentos al convertir cada presentación en un espectáculo completo, una de las razones por las que se ha consolidado como uno de los grandes showmen de la música pop.

La familia, el humor y una sorpresa mexicana
Sin embargo, su faceta como artista no podría entenderse sin el apoyo de su familia. A su esposa le dedicó ‘Pretty Face’ y ‘Love My Life’, mientras que también habló de sus hijos con el característico humor irónico que acompañó buena parte de la noche. Entre bromas, reconoció que fueron ellos quienes le salvaron la vida, sin dejar pasar la oportunidad de reírse de sí mismo al asegurar que es el único hombre que tiene dos hijos con la misma mujer.
Uno de los momentos que más han dado de qué hablar fue la aparición del actor mexicano Omar Chaparro, invitado para interpretar ‘Better Man’. Por un instante, la colaboración pareció fuera de lugar, aunque existe un antecedente que la hace menos inesperada: algo similar ocurrió durante un concierto de Robbie en el Foro Sol en 2006.
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Más adelante, con ‘Call & Response’, llegó un popurrí en el que el británico interpretó fragmentos de ‘Tripping’, ‘Angels’, ‘Sexed Up’, ‘Candy’ y ‘Wonderwall’. La selección dejó una pregunta en el aire: ¿habrá algún universo en el que Noel Gallagher habría aceptado a Robbie Williams como integrante de Oasis tras la salida de Liam?
Un cierre entre recuerdos y miles de voces
Otro de los momentos memorables llegó en la recta final de la noche, cuando Robbie mostró en las pantallas imágenes de su pasado junto a su familia. También dedicó unas palabras a su padre, fanático de Frank Sinatra, una influencia que heredó y que ayudó a construir esa personalidad de showman que lo caracteriza. Como homenaje, interpretó ‘My Way’, un tema que encajó con el recorrido personal que compartió frente al público.
Tras el encore, llegaron ‘Feel’ y ‘Angels’, uno de los temas más emblemáticos de su carrera. La última canción fue acompañada por miles de voces y linternas que iluminaron el Palacio de los Deportes, transformando el recinto en un mar de luces.
Entre recuerdos, risas y canciones que han acompañado a distintas generaciones, Robbie Williams convirtió su regreso a la Ciudad de México en una celebración de su historia, de las personas que lo han acompañado en el camino y de ese vínculo con el público que, incluso después de tantos años, sigue encontrando su mejor respuesta en una multitud cantando al unísono.
