Por: Christian Sánchez
La nostalgia fue el punto de partida para Siddhartha en una noche en la que 18 mil personas lo acompañaron en el Palacio de los Deportes.
“Paraíso lunar” marcó el comienzo del recorrido a las 20:25 horas. Una lluvia de luces blancas anunció la aparición del músico mientras el público abandonaba sus asientos para recibirlo entre gritos y aplausos.
Los tonos violetas y las imágenes de una galaxia acompañaron el primer tema antes de dar paso a “Tú y yo y tú”. Con la guitarra acústica en las manos, Siddhartha encontró respuesta inmediata entre los asistentes, que comenzaron a seguir la canción con sus voces.
“Buscándote” mantuvo el ambiente entre luces violetas, blancas y grises. Entre el público, algunas parejas se abrazaban mientras seguían la interpretación. Pero fue el propio músico quien, minutos después, puso nombre al concepto que atravesaría el concierto.
“El ser humano siempre ha querido viajar al pasado, y una de esas maneras en la que podemos hacerlo es a través de la música”, dijo alrededor de las 20:40 horas.

El tapatío también aprovechó para agradecer la respuesta de quienes llenaron el recinto.
“Es increíble estar aquí, es un regalo de la vida, mi regalo son ustedes. Venimos a entregar absolutamente todo aquí. Gracias a todos ustedes por su presencia, por sus oídos”, expresó.
Desde las gradas, un “¡Te amo, Siddhartha!” se abrió paso entre los gritos.
A las 21:00 horas llegó el turno de mirar no sólo hacia el pasado, sino también hacia su etapa más reciente. Antes de interpretar “Si tú te vas”, tema de su álbum “Radio Nostalgia”, el cantante puso a prueba al público con un “a ver si la conocen”.
La respuesta llegó desde las gradas.
Luces para la nostalgia
Uno de los momentos más pausados de la noche ocurrió alrededor de las 21:45 horas con “A la distancia”. El piano tomó protagonismo mientras cientos de celulares encendidos iluminaron el Palacio de los Deportes.
Las pequeñas luces repartidas por las gradas acompañaron una interpretación que contrastó con la euforia de otros momentos del espectáculo.
Hacia el final, “00:00” y “Brújula” volvieron a levantar a buena parte de los asistentes. Las voces del público se mezclaron con la de Siddhartha hasta convertir algunos fragmentos de las canciones en un coro colectivo.

A las 22:40 horas, el músico finalmente se despidió.
“Queremos agradecerles a todos por estar aquí, por su presencia”, dijo antes de abandonar el escenario.
El público, sin embargo, todavía no parecía dispuesto a terminar el viaje. Desde distintos puntos del Palacio de los Deportes comenzó a escucharse un mismo llamado: “¡Sidd-har-tha! ¡Sidd-har-tha!”.
Después de una noche construida alrededor de regresar al pasado a través de las canciones, 18 mil personas todavía pedían unos minutos más antes de volver al presente.
